sábado, 19 de enero de 2013

El dinero no está aquí



Alrededor de 32 billones de dólares (24 billones de euros) se encuentran actualmente en paraísos fiscales, lo que implica que una tercera parte de la riqueza mundial escapa a la recaudación de los estados. Así lo pone de manifiesto el último informe de Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España), donde la ONG aboga por un new deal a escala mundial.

Según sus estimaciones, acabar con estos paraísos podría generar 189.000 millones de dólares (142.000 millones de euros) adicionales en recaudación impositiva, que ayudarían a paliar la pobreza estructural.

A pocos días de la celebración del Foro Económico de Davos (Suiza), la organización humanitaria publicó el informe 'El coste de la desigualdad: cómo la riqueza y los ingresos extremos nos dañan a todos'. En él, concluye que la acumulación extrema de recursos en muy pocas manos, además de injusta, es "económicamente ineficiente, políticamente corrosiva, divide a la sociedad y es medioambientalmente destructiva".

Asimismo, propone "revertir la tendencia hacia sistemas fiscales regresivos", aplicar un tipo mínimo global a las empresas o incrementar las inversiones en los servicios públicos, así subir los salarios en relación con los rendimientos crecientes de capital.

Así que sabemos dónde está el dinero, lo sabemos nosotros y lo sabe Hacienda y resulta que nuestra Agencia Tributaria se dedica a perseguir con saña a las personas y las pequeñas empresas locales. Paradojas del destino, si se centrasen en acabar con los paraísos fiscales diríamos adiós a la crisis al día siguiente mismo de conseguirlo.

Se vendió el oro

Alemania emprenderá en breve una operación de alta seguridad sin precedentes en la que repatriará unos 36.000 millones de dólares en lingotes de oro desde diversos refugios en los que guardaba hasta el momento su reserva.

Las 374 toneladas de oro alemán que depositadas en París se trasladarán a las arcas del Bundesbank en Fráncfort y serán repatriadas, además otras 300 toneladas de oro almacenadas en Nueva York. En total, regresará a casa el 19% de las reservas alemanas de oro que son las segundas más grandes después de las estadounidenses.

Durante la Guerra Fría Alemania mantuvo en el extranjero buena parte de su oro, ante el temor de que éste pudiera caer en manos de la Unión Soviética en caso de una invasión. Otro motivo de aquella decisión fue que resulta más fácil cambiar las reservas por divisas extranjeras en Londres, París y Nueva York, donde se realizan los intercambios internacionales de oro.

Ahora, la explicación oficial de este masivo movimiento migratorio dorado, según el portavoz del Bundesbank Moritz August Raasch, es que el euro ha eliminado las ventajas cambiarias en mercados lejanos, pero no nos engañemos. La repatriación del oro refuerza un sentimiento de seguridad económica de los alemanes, que ven en la crisis del euro y en la guerra de divisas una amenazante inflación y agradecen en su más profundo subconsciente que el Bundesbank garantice la reserva de oro. No todos pueden ahora realizar ese lujo.

Justo al revés ocurre en España. El Banco de España malvendió 7,7 millones de onzas de oro por un total de 3.500 millones de euros en otoño de 2007, poco antes de que estallase la crisis. Fue también una gran operación en la que la entidad, presidida entonces por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se deshizo de 240 toneladas de oro, el 46% de las reservas vigentes antes de la entrada en el euro y la mayor salida de oro de España desde la mítica hacia Moscú durante la Guerra Civil.

Eran los meses en que se desataba la tormenta financiera y los técnicos del banco central español debieron pensar que se trataba de un buen momento para hacer caja por la subida del precio, que comenzaba a hacerse notar como valor refugio pero que no llegaba a 700 euros la onza. Se equivocaron. Hoy el oro se cotiza a 1.686 euros la onza y resulta evidente que España hizo un negocio pésimo.

Aquella decisión contó, sin embargo, con el beneplácito y el estímulo de las autoridades europeas, osea, en la órbita alemana. Los bancos centrales del euro habían pactado tras la entrada en vigor de la moneda única ir prescindiendo paulatinamente de sus reservas de oro a favor de otros activos más rentables y fáciles de custodiar, bajo la premisa de que el oro físico no ofrecía rentabilidad y causaba gastos de mantenimiento. El oro era percibido, en definitiva, como un anacronismo. Hasta Pedro Solbes declaró en el Senado que "el oro jugó un papel fundamental en el pasado como elemento de reserva que está desapareciendo, ya no es un activo rentable". Qué ojo clínico de este ministro vicepresidente.

En este contexto, sin embargo, el Bundesbank alemán se resistió a iniciar la venta de sus reservas, pese a las presiones del Gobierno de Berlín, que deseaba las plusvalías de la operación para corregir el desequilibrio en las arcas del Tesoro. Gracias a esa resistencia, Alemania sigue atesorando hoy la segunda mayor reserva de oro del mundo, por detrás de EEUU y cercana a las de Francia e Italia, que tampoco abordaron el programa de venta de las reservas con demasiado entusiasmo.

China, Suiza, Rusia, Holanda y Japón son los otros países que han seguido atesorando oro y que, a diferencia de España, poseen hoy ese elemento estabilizador, en medio de grandes operaciones de compra de deuda pública por parte de bancos centrales, que se ven obligados para ello a imprimir más y más dinero, minando irremediablemente el valor de la moneda e indirectamente revalorizando el oro.

Así estamos hoy. Un poquito peor, porque en agosto de hace dos años Alemania propuso a España que vendiese todo el oro, lo que quedaba, 9,1 millones de onzas hoy, y lo que es la información privilegiada, en los meses siguientes se registró el mayor movimiento de compra de oro en el mundo 148,4 toneladas.

Hemos vendido todo el oro, ¿ahora qué?

viernes, 18 de enero de 2013

Los que pagamos, pagamos mucho más


Lo presenta Eurostat, la agencia de estadísticas de la Unión Europea (UE), trae su estudio para 2011 sobre la carga fiscal de los países miembros y concluyen que, a nivel global, la Europa de los 27 países (UE-27) tiene un promedio de ingresos por impuestos, incluyendo las cargas sociales, del 40% del Producto Interior Bruto (PIB), con el promedio de los países de la zona del Euro, UE-17, en 40,8%. 

Los ingresos tributarios, parte importante de cómo se financian los estadosse distribuyen en tres grandes categorías:
Los impuestos indirectos, que se definen como los impuestos ligados a la producción y las importaciones (como el impuesto al valor agregado – IVA e IGIC).
Los impuestos directos, que consisten en impuestos corrientes sobre la renta (IRPF) y la riqueza, más impuestos sobre el capital.
Las contribuciones sociales, que incluyen las cotizaciones sociales efectivas (para el pago de las cotizaciones de la Seguridad Social o de otros sistemas de seguros sociales).
El aumento de los ingresos tributarios se debe a los impuestos directos e indirectos, mientras que las cotizaciones sociales se han mantenido relativamente estables. Por otra parte, los ingresos fiscales en la UE-27 se mantuvieron bastante distribuídos con las fuentes de los ingresos siendo los siguientes:
los impuestos sobre la producción y las importaciones (33,6% del PIB)
impuestos corrientes sobre la renta, el patrimonio, etc. (31,5%)
las cotizaciones sociales (32,3%)
¿Qué pasa cuando se mira estas cargas fiscales en este país y en concreto Canarias, aunque en este caso es complicado sacarla del contexto español? Qué estamos por debajo de la media, que pagamos menos impuestos, pero solo aparentemente.
Viendo la baja carga de impuestos sobre el PIB en España, en situación de tener que buscar más fondos para reducir los altos déficits públicos, como han prometido a las autoridades europeas, la solución más simple sería pensar que sólo hay que subir esta carga al promedio europeo y así ganaríamos un 8% de PIB en recaudación, alrededor de 84.000 millones, con los que nos cargaríamos el déficit de un solo ajuste.
El problema es que hay economía sumergida a altísimo nivel en la que no se pagan impuestos y si nos es por esto, el nivel de recaudación español y canario no estaría tan lejos del promedio. Es decir que, aunque la carga fiscal parece baja, si todos pagáramos lo que debemos, estaríamos en el nivel europeo. Es decir que los que ya pagamos estamos en el nivel europeo y los que no pagan son los que nos bajan el promedio total.
Cargar más impuestos a los que ya pagan su promedio europeo no es el camino, porque entonces los que pagamos aquí tendríamos la mayor presión fiscal de Europa. Con el déficit como está, con las pocas medidas que se están viendo para impactar la economía sumergida y con el nulo entusiasmo que se ve para reducir gastos de verdad, lo cierto es que veremos más impuestos, de hecho, desde que el nuevo Gobierno llegó se han elevado todos los impuestos y en conjunto sumados a las tasas se han incrementado una treintena de figuras fiscales, solo en 2012, lejos del análisis de Eurostat. La realidad para nosotros hoy es más dura.

viernes, 11 de enero de 2013

Más que dos carretas


Quiero y tengo que hacer un paréntesis en la información o pensamientos, puede que ocurrencias económicas o empresariales que suelo verter aquí en mi blog. Por mucho que nos centremos en hablar de la crisis, lo real, la cruda realidad es que la gente, la inmensa mayoría de la gente lo que quiere es diversión, dispersión o simplemente alegrarse un poquito. Conste que en estos tiempos el desnudo ya no asusta a nadie y que el porno está al alcance de cualquiera, pero es que hay una página con escotes que está causando furor en la red, lo que son las cosas.
Se trata de  “Los escotes de Alicia”. (http://aliciatetas.blogspot.com.es) Con ese explícito título  Alicia Young ofrece fotos de su busto y comentarios  “naif”, aunque  en dos meses ha tenido más de dos millones y medio de visitas y tiene 30.000 seguidores. La verdad es que con indisimulada envidia por las visitas y los seguidores, pienso en qué equivocados estamos. Los medios de comunicación y las encuestas señalan que las preocupaciones más importantes  de la gente son la crisis, el desempleo, la deuda… pero la realidad es que los temas económicos en general no suscitan un interés profundo.
Claro, todo el mundo desearía ganar más dinero, que no hubiera desempleo, que no se tuviesen que aplicar recortes del gasto público, pero todos esos deseos no se traducen en una búsqueda de soluciones reales, más allá de echarle la culpa a los ricos. Porque al final todo lo que llega a la gente y toda la explicación que ha interiorizado la mayoría es simplemente que unos banqueros y unos políticos muy malos se han llevado el dinero, todo el dinero, nuestro dinero.
Pero el que quiera puede comprobar que las mayores audiencias en televisiones o periódicos digitales están relacionadas con fútbol o mensajes triviales de cotilleos. Ahí, busto aparte, enmarco el éxito indudable de Alicia Young, que revela el perfil de mucha gente que anda por la red (mea culpa), con sus 400 mensajes diarios de sus admiradores, que deja claro que lo que quieren es alegrarse el día y contarse sus pequeñas historias. No digo que la red no deba usarse para eso, ni que intentar romperse un poco la cabeza buscando las causas y posibles soluciones de la crisis no sea un poco coñazo pero los posibles beneficios económicos de la salida de la crisis, creo que compensarían de sobra el esfuerzo. Lo que ocurre es que aquí hablo de economía y todo lo que sea teorizar, dar  ideas a medio o largo plazo creo que interesa poco. El gran público hoy, atendiendo a sus preferencias y sus opciones favoritas, quiere mensajes simples, muy claros. Quiere tener culpables, explicaciones de un párrafo, todo en blanco y negro. Todo que se pueda resolver en dos patadas y terminar dando coces. ¿Cómo competir ante ante eso?
Ya uno no busca ni convencer, como mucho a exponer ideas propias y a ver si algunos, puede que muchos, me ayuden a mejorar, a que mejoremos todos, a entender mejor las cosas que nos ocurren y por qué nos ocurren. Nadie dijo que fuera fácil, pero lo seguiré intentando.

martes, 8 de enero de 2013

Los inversores dan una alegría a Canarias


No es por jorobar. Ya se que las buenas noticias no venden y que la catástrofe da hasta para un libro pero aunque no lo crean, también Canarias es noticia y buena para los inversores. Aunque España vuelve a estar en el radar de los inversores internacionales, si se mira punto por punto -aumento del paro, caída del consumo, desplome de las inversiones, relación bancos y estado-, el escenario no es precisamente el idóneo para entrar todavía. Sin embargo, mientras España continúa en cuarentena para muchos analistas, cinco regiones se han convertido en un oasis para los inversores de deuda.

RBS, en su último informe, asegura que Canarias, junto con Madrid, País Vasco, Navarra y Castilla y León son "más sanas" que la deuda soberana y las "más seguras y más estables en términos de perspectivas fiscales, con déficits inferiores al 3%, por lo que recomienda "comprar sus bonos". 

Entiendo que es una noticia áspera y que esto de que algunas agencias de inversiones recomiendan Canarias para invertir por encima por ejemplo de Cataluña. Bueno, siento si a alguien sienta mal, pero igual que nos tragamos todo lo malo, alguna buena noticia como ésta, también podría ser destacada por la prensa, digo yo.

2013, año de los minijobs


No se yo, pero me da que 2013 será el año de los minijobs. El desempleo juvenil se ha convertido irremediablemente en uno de los principales problemas de este país. Mientras que la tasa media en desempleo de este colectivo ronda el 25 % en Europa, en España esta cifra se eleva hasta un espeluznante 52 % y roza el 60% en Canarias, síntoma más que evidente de que algo no hemos hecho bien durante los últimos años.
Si atendemos a los últimos datos proporcionados por los Servicios Públicos de Empleo, 456.635 jóvenes menores de 25 años figuraban como parados, cifra que se ha estabilizado en los dos últimos meses, lo cual no es en absoluto síntoma de mejoría, sino de que hemos tocado fondo en la destrucción de empleo. Ante este panorama tan desolador, ¿qué opciones tiene el Gobierno para aportar soluciones?

En mi opinión, el principal problema del desempleo juvenil no es el dato en sí, sino el hecho de que un importante número de jóvenes parados carezcan de formación. Muchos de ellos dejaron los estudios en época de bonanza económica para acceder sin complicaciones a un mercado laboral que ahora los ha expulsado en masa. Recolocar a estos jóvenes en un momento en que las empresas han reducido al mínimo sus plantillas supone un verdadero quebradero de cabeza.
Como he señalado al principio, algo me dice que los minijobs se convertirán en la herramienta que engrane a estos jóvenes con las empresas. El problema estructural es grave y solucionarlo requiere años de trabajo. Para el Gobierno será mucho más fácil recurrir al camino rápido: dividir el número de trabajos existente en el país entre los jóvenes que estén dispuestos a trabajar. En otras palabras, minijobs.
Nos dirán que es mejor tener un trabajo mediocre remunerado con 400 o 500 euros mensuales que no tener nada e intentarán convencernos de que es la mejor fórmula para compaginar trabajos y estudios. Sin embargo, estos empleos con jornadas laborales reducidas y sueldos irrisorios tirarán por tierra el sueño de construir una vida para cualquier persona. ¿Se maquillarían las cifras del paro? Sin duda, pero ¿qué calidad de vida puede tener una persona cobrando esa miseria?
Pasar del mileurismo al cuatrocientoseurismo no es la solución.  En mi opinión, deberíamos apostar por fórmulas de contratación más flexibles y eficaces. Una de las alternativas a barajar podría ser el contrato único indefinido, así como promover el teletrabajo o invertir todas las energías en políticas activas de empleo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Aprieta la deslocalización

Cuando la cosa fiscal aprieta es el momento de la deslocalización, es decir, la salida de un territorio de personas, empresas y capitales, bien por los altos costes de esa zona, bien porque no ofrecen suficientes posibilidades para sobrevivir. Eso es justo lo que está ocurriendo y por doble partida hoy en este país. Han salido raudos los capitales, más de 300.000 millones de euros en los dos últimos años, con destino a Europa o paraísos fiscales. Las empresas cierran y las grandes se van, hay muchos ejemplos de esto. La emigración vuelve a ser una realidad, con la salida primero de los jóvenes titulados y de los emigrantes parados, después ya veremos. Esto va camino de una deslocalización global en toda regla. Las reacción de las administraciones, aparte de grandes declaraciones se resumen en una palabra: nada. Pongo un ejemplo de un email que se ha recibido y que hablan de cuantas empresas del Norte de España se manchan a Francia y ahora hasta autónomos, que están haciendo el agosto de las gestorías del Sur de la France.
 
Este hecho de autónomos huyendo en tropel obligaría a reflexionar a cualquier responsable serio. ¿Por qué se van? Primero, las cotizaciones son menores. Segundo, los tres primeros años no te controlan, te dejan en paz. Tercero, por mucho menos estás mucho mejor cubierto. Cuarto, si te va mal y tienes hijos, la seguridad social francesa casi te mantiene. Luego, hay muchos menos controles y burocracia que pagar. Por ejemplo, en el gremio del transporte la ITV de los vehículos industriales es cada 2 años, en España cada 6 meses. Te ahorras los altísimos costes de las tarjetas de transporte, una especie de rollo sacacuartos español. En el caso de los trabajadores, asegurarlos en Francia cuesta un 35% menos que asegurarlos en España... con un sueldo algo más bajo. Y es que ser autónomo en España es carísimo, no salen las cuentas. Y nadie arregla nada.

Claro que estamos en Canarias y no hay manera de salir de aquí con las facilidad de los que viven cerca de los Pirineos pero hay más opciones. Crear una empresa británica, con sede en Londres, cuesta 51 euros y se tarda en estar totalmente operativa tres horas y lo mejor, se puede hacer todo el trámite por internet. Hablo de realidades. Montar una empresa en Londres no requiere ir a notario, ni se cobra por modificar el reparto accionarial, además, no se pagan los 9 primeros meses. No hay que esperar el mes que se tarda en crear una empresa desde que se solicita el nombre, no hay que reunir nada de capital mínimo, en España es de 3.000 euros en una SL; no hay que ir al registro, no hay que gastarse 400 euros en una gestoría que nos de de alta en las distintas haciendas públicas. Es que en este país, lo primero que hay que hacer antes de crear una empresa es pagar. El emprendedor que se quiera hacer empresario sufre un calvario en esta tierra y además adquiere responsabilidades en caso de quiebra que son de por vida. La de una ley de emprendedores es la asignatura pendiente del Gobierno de Rajoy y no veo que otra cosa puede haber más importante.
 
Mientras, la deslocalización es un hecho, ¿por qué quedarse si puede ser mucho más rentable estar en otro territorio aunque sea virtualmente? ¿Se habrán dado cuenta de que estamos ante una nueva variante de la deslocalización?. Ya no se trata de que se vayan empresas, ni sólo cerebros; ahora estamos ante una nueva salida: la de personas que tienen ideas (la realidad dirá si son buenas o no) porque ponerlas en marcha es mucho más caro. Pero la realidad es preocupante.